El mate es más que un producto, es un ritual.
Para disfrutarlo al máximo desde el primer día, es fundamental curarlo y mantenerlo correctamente.
El curado es esencial antes del primer uso.
Ayuda a sellar los poros, evitar filtraciones y mejorar el sabor desde el primer cebado
Aplicá una capa fina de aceite o manteca comestible en las paredes internas del mate.
Esto protege la calabaza y ayuda a que el curado sea más uniforme
Llená el mate con yerba usada y agregá un chorrito de agua tibia para humedecerla.
La yerba usada evita sabores amargos y ayuda a que la calabaza se adapte al uso naturalmente
Repetí este proceso durante 3 días consecutivos.
Así se obtiene un sellado óptimo y una mejor experiencia al cebar
Para que tus bombillas duren más y funcionen perfectamente, es clave una limpieza periódica.
Colocá las bombillas en una olla con agua y agregá una cucharadita de bicarbonato de sodio por bombilla
Herví durante 10 a 15 minutos.
El bicarbonato elimina restos, bacterias y ayuda a desodorizar
Repetí este proceso una vez al mes para mantener el flujo perfecto y prolongar la vida útil de la bombilla